[Hola,
este oneshot es sobre Minwoo del grupo Boyfriend, aunque aquí hace
de un chico normal y corriente como otro cualquiera el cual esta
enamorado de una chica de su salón de clases, espero que les guste.]
Hoy
la vi en la puerta de la clase hablando con sus amigas, su cabello
largo ondeando al ritmo del viento, esos ojos brillantes parecían
devolverme a la vida, y finalmente acabó riendo, risa que me
despierta y hace que hasta yo sonría, hasta hace tan solo unos
instantes mi mente estaba en blanco y mis ojos miraban a la nada, sin
embargo allí estaba ella, llamando mi atención como de costumbre,
mi mirada rueda hasta poder visualizarla, y entonces caigo en un
profundo sueño de nuevo, mi mente que estaba en blanco en un
principio, ahora esta llena de ella. La última hora de clases acaba,
suena el timbre y como siempre ambos quedamos los últimos, ella por
tardar en recoger, y yo porque quiero verla un poco más, se despide
y su pelo pasa a la altura de mis ojos, me levanto del tirón
haciendo ruido mientras separo la silla de un golpe, ella se gira,
sorprendida ante el ruido, me pregunta asustada si ocurre algo, y en
silencio, solo me acerco a ella y me inclino mientras le doy una
carta que tenía guardada en el bolsillo desde la tercera hora, es
cierto, me había propuesto declararme aquel día, el amor de tres
años saldría a la luz. Pero de repente, noto como sus manos retiran
mi carta indicando que me la quede, hace una reverencia modo de
disculpa y se va. Los sentimientos que había aprisionado en mi
corazón habían salido, pero lo habían hecho para ser destrozados,
esas manos frías parecían romperse mientras tocaba en grueso papel
del sobre, sobre que guardé en lo más profundo de mi ser, me rompía
en mil pedazos silenciosamente, una lágrima terminó por salir y
recorrió mi sonrosada mejilla, todas las imágenes se iban borrando
de a poco en mi cabeza, un último sentimiento de vacío, la sala se
sentía solitaria, y ciertamente fría, el calor que noté en su
mirada había desaparecido, provocando en mi una corriente de
electricidad llena de un amor marchito, pero en un momento
determinado, la puerta se abre de nuevo...
“Vamos
Minwoo, ¿a qué esperas?” son los chicos, estaban esperándome,
pongo una sonrisa ocultando todo el dolor que mi ser podía contener
en ese momento, me cuelgo mi mochila, y junto a ellos, vuelvo a casa.
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